jueves, 22 de agosto de 2013

Desde un Taxi hasta las pistas de carrera de un Rally

Historia de Éxito

Hoy quería compartir una historia de éxito que leí el otro día en Facebook y que fue posteada por un muy querido amigo mío de la infancia.

Jorge Hirose fue mi vecino durante toda la época escolar y compartimos juntos, no solamente la movilidad escolar, sino cientos de tardes post-colegio en las que los niños encuentran qué hacer para divertirse sanamente.

Luego de terminar el colegio, el tiempo hizo algo que hace con mucha frecuencia, que es separar a los amigos de la infancia, pero hace algún tiempo, gracias a la tecnología moderna y al Facebook, pudimos retomar contacto.

Hace algunos días, en vísperas de su cumpleaños, Coco, como le decimos desde siempre, posteó esta historia personal, que a mí me encantó, pues recoge mucho de lo que se quiere transmitir en este blog y esa orientación a resultados que aquí predicamos (Lee el post Cómo ser una persona orientada a resultados)

No digo más…

“Se acerca el 18 de Agosto, el día en que nací hace 36 años y por primera vez coincide con el rally "Premio Ciudad De Arequipa, Perú". Desde la perspectiva de un fanático de los fierros como yo (y desde hace algunos años, piloto también), no podría haber mejor regalo para celebrarlo."

"Te preguntarás ¿por qué?"

"Pues esta historia comienza hace más o menos 16 años cuando manejé un taxi, por algún tiempo, en la ciudad de Arequipa. Claro, eran otras épocas, en las que ser taxista aún era una profesión y no se veía el alto grado de informalidad y delincuencia que se ve hoy en día. Las empresas de radiotaxi recién comenzaban por aquí."

"Recuerdo claramente que cada vez que se subía un pasajero entablábamos la típica conversación sobre la situación política del país, la economía nacional, el presidente de turno, la vedette de moda, etc. Era usual que casi al final de la “carrera” (en Perú se le dice carrera, de manera coloquial, al servicio brindado por un taxista), me hicieran la misma pregunta: “Joven/señor, ¿por qué es Ud. taxista? A mí me sonaba más a algo así como: “¿Qué rayos haces de taxista, siendo tan joven y con toda tu vida por delante? Obviamente, ellos no sabían – ni tenían por qué saber - que se trataba de un trabajo pasajero mientras preparaba mi tesis para la universidad. Era una manera inteligente de tener algunos ingresos para cubrir mis gastos. Con algo de ironía, mi respuesta usual era: “Desde que tengo uso de razón me encantan los autos y a los 10 años ya sabía manejar el auto de mi padre. Siempre quise ser piloto de carreras, pero como nunca tuve la oportunidad, ahora soy el piloto de “SU carrera” y el costo es de 3 soles con cincuenta."

Lee aquí también "Una Reflexión: ¿Fracasé si a los 40 no soy quien esperaba ser?"

"Curiosamente, algunos años después, mi primer coche de carreras fue un 350 que compramos con mi buen amigo Paul Lewis en el 2009. Yo tenía 32 años. ¿Se imaginan si hubiera llevado a mis pasajeros con el auto cruzado en cada esquina y saltando todos los rompe muelles (reductores de velocidad) como en el rally Cañete 2012 (Vean la foto adjunta)."

Coco Hirose volando por encima del "rompemuelles" en el
rally de Cañete
"Solo les puedo decir que sigan y persigan sus sueños, deséenlos con toda el alma, nunca se rindan ni se den por vencidos, ya que nunca es tarde para empezar algo. 

Cuando te digan que es imposible tu mente y, sobretodo, tu corazón, porque eso no significa otra cosa que estás delante de una oportunidad de hacer algo que otros no quieren intentar y esa oportunidad comienza justo allí.”



Lo único que me queda a mí por añadir a esta historia es, Gracias mi querido Coco y ¡mucha suerte en la carrera del 18 (esta sí en un rally)!

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Un abrazo


Esteban





miércoles, 14 de agosto de 2013

Cómo ser una persona Orientada a Resultados


Sin resultados, el éxito no es posible

Vamos a dejar esto claro desde el principio. ¡No! ¡No es posible ser exitoso sin resultados! No te engañes a tí mismo, no es, ni será posible.

En el fútbol es común escuchar la frase: "Jugaron muy lindo, pero perdieron"

En la mayoría de deportes, de nada te sirve jugar muy bien, tener la mejor actitud o dar tu máximo esfuerzo, si no ganas los suficientes partidos. Es cierto que la actitud es muy importante, pero en el mediano y largo plazo, se necesitan resultados. 
Para subir la escalera del éxito, se necesitan goles

En la vida profesional no es muy diferente. Las empresas contratan personas para que den resultados, para que sumen. Quienes fallan constantemente en llegar a los resultados (asumiendo que están bien trazados) están haciendo que la empresa u organización en que trabajan sea ineficiente y no genere valor.

Si quieres tener éxito profesional, tienes que dar resultados; a tu jefe, a tu equipo y a tu empresa.

Aquí comparto 5 claves para aumentar tu capacidad de generar resultados.

Comprender el Propósito: 

Muchas personas cometen el error de enfocarse en comprender "Qué es lo que tienen que hacer" en lugar de comprender en profundidad "Para qué tienen que hacer aquello que les piden". 
Un ejemplo: Juan es el jefe de ventas de una empresa de cosméticos. Un día se dirigió a Agustín, uno de sus vendedores y le dijo "Tino, necesito que me prepares un informe respecto de la evolución de nuestras ventas de perfumes en el mercado mayorista de la ciudad. Ponme la información de los años 2009 hasta la fecha."

"Excelente, jefe. Para qué hora lo necesita?"

"Lo necesito para ayer."

"No se preocupe jefe - respondió Agustín con una sonrisa - me pongo a terminarlo ya, ya."

Bueno, si uno lee este diálogo, es probable que sea difícil identificar el problema. Lo que ocurrirá será que Agustín (o Tino, como le dice su jefe) prepare un cuadro en Excel donde ponga las ventas de cada producto en la columna A y los resultados de cada año en las columnas B, C, D, E y F y entregue el informe al día siguiente antes del mediodía.

Pues el lector pensará, "¿cuál es el problema, si eso es lo que le han pedido?".

La siguiente historia graficará mi punto.

Juan le entrega a María el mismo requerimiento, pero María es una persona altamente orientada a resultados y le gusta que su trabajo sea sobresaliente, por eso, en lugar de preguntar "para cuándo lo necesita", ella dice lo siguiente:

"Disculpa, Juan, para qué necesitas esta información, es decir, qué es lo que vas a hacer con ella?"

"Resulta que el Gerente General quiere hacer una presentación mañana a las 9am al Directorio, para demostrar que la estrategia implementada en el Mercado Mayorista no está dando resultados y que se necesita implementar cambios para alcanzar la rentabilidad planeada."

"Ya veo. Es algo muy urgente, entonces. Dime otra cosa. Yo tengo información relativa a los problemas que hay actualmente con el suministro de los productos hacia el mercado. Creo que eso es una parte importante del problema. ¿Te parece si te sumo un cuadro con estadísticas al respecto?"

"¡Sería genial! Es el argumento que él necesita para proponer algunas inversiones en la materia."

"Bueno, entonces no pierdo más tiempo. Voy a dejar lo que estaba haciendo y en una hora te presento el informe. ¿Te parece bien?"

La diferencia entre el primer caso y el segundo caso radica en que, cuando uno conoce el propósito, es decir, el "para qué" se hacen las cosas, es capaz de determinar el mejor entregable posible, el que genere el máximo resultado al cliente interno (osea al jefe), así como para determinar la urgencia.


Adivinen a quién prefiere Juan. ¿A María o a Agustín?

Si quieres saber más sobre lo que un jefe valora en los miembros de su equipo, lee este post: "Ten Éxito en tu empresa en 3 meses"

Organización: 

Las personas Orientadas a Resultados conocen perfectamente bien las prioridades, dado que comprenden el propósito. Es decir, saben distinguir lo urgente, lo importante y lo urgente e importante, por lo tanto saben priorizar.
La urgencia queda determinada por el impacto en el corto plazo en los resultados requeridos por el área o por el jefe.

La importancia marca el impacto en los resultados de largo plazo.

Al entender en qué cuadrante cae cada una de nuestras asignaciones, podemos priorizar mejor, haciendo SIEMPRE primero aquello que es importante Y urgente.

Sentido de Urgencia


Existe un sabio refrán que te dice "No dejes para mañana, aquello que puedes hacer hoy." Pues eso es sentido de urgencia. 

El sentido de urgencia es la capacidad que tenemos para aprovechar el día, para aprovechar cada segundo de nuestras vidas para hacer algo productivo y positivo para nosotros.

En el trabajo, es común encontrar gente que pierde el tiempo y después se queja de que no le alcanza. ¿Cuántas horas nos pasamos tomando café, divagando por internet o conversando con nuestros compañeros acerca de nuestra cita del otro día, del partido de fútbol o de nuestros problemas con nuestras parejas?

Si uno se pone a pensar la cantidad de horas semanales que uno desperdicia en actividades que no agregan ningún valor y cómo podría destinarle ese tiempo a aquello que es urgente, se daría cuenta que es altamente ineficiente.

Las personas fuertemente orientadas a resultados tienen la capacidad de enfocarse y aprovechar al máximo su día. Por eso, es frecuente encontrar que muchos de los que más resultados logran y más aportan, no son aquellos que se se van más tarde a sus casas. Son, simplemente, más eficientes.

El término opuesto al sentido de urgencia se llama: procrastinar

Si no sabes lo que es procrastinar, al final de este post encontrarás un video.

Empatía
La empatía consiste principalmente, en la capacidad que tiene una persona para ponerse en los zapatos del otro.

Concretamente, se relaciona a aquello que ya hablamos en el Capítulo 6 de este Blog: Ponte en Ruta para el Éxito Profesional en 3 Meses y no es más que entender las necesidades de tu jefe.

En el ejemplo de Juan y María, es probable que María, que conoce muy bien a su jefe, prepare un cuadro que él pueda utilizar directamente en la presentación que tiene para el Gerente General.

Es probable que incluya algunas conclusiones con cifras estadísticas que a él le sirvan para argumentar mejor sus puntos. Finalmente, sabrá qué detalles debe cuidar en la forma, ya que al realizar su trabajo, lo hace poniéndose en los zapatos de Juan, su jefe y prepara un informe que ella sabe que él agradecerá tremendamente.



La empatía, conocer el propósito, comprender el estilo y las necesidades de tu cliente interno, son claves en la Orientación a Resultados, ya que hacen que hagamos las cosas bien a la primera, evitando retrabajos y, sobretodo, porque hacen sentir a nuestro cliente interno que somos altamente eficientes y que los entendemos. 

Advina qué mas...

Si mi jefe se siente así, es probable que mis posibilidades de ser promovido, de ganar más dinero o de que quieran evitar que me vaya de la empresa aumenten tremendamente...¿o no?


Clave vs Accesorio
Finalmente, la gente Orientada a Resultados sabe separar la carne del hueso. Eso significa que, dado que se comprende muy bien todo lo anterior, se conoce bien la necesidad y las preferencias del cliente interno, podemos enfocarnos en aquello que genera valor.

Por ejemplo, un Gerente o un Gerente General por lo general, no buscan gran detalle ni informe tremendamente largos. Ellos prefieren información concisa, concreta y resumida. Los resúmenes ejecutivos deben tener muchas cifras y datos que sirvan para sustentar decisiones. Nada más!

Si uno les presenta informes muy largos, llenos de detalles, pues habrá malgastado su tiempo, se habrá demorado más de la cuenta y el Gerente le devolverá el trabajo para que lo haga bien.

Aquellos Orientados a Resultados saben muy bien cómo presentar las cosas a sus jefes directos o el tipo de logros que deben alcanzar. Le prestan mucha atención a aquello que es clave y ninguna atención a lo accesorio o decorativo.


Cuidado con la trampa de la Orientación a Resultados

Ser Orientado a Resultados es muy importante, pues nos permitirá estar más cerca de tener éxito profesional (aunque la Orientación a Resultados aplica en todas las facetas de nuestra vida), sin embargo debemos tener cuidado de equilibrarla con nuestros valores.

La Orientación a Resultados no debe NUNCA confundirse con lograr las cosas a cualquier precio (cometiendo ilegalidades o fraudes o pasando por encima a nuestros compañeros). Recordemos que otras de las características que los jefes aman en sus empleados son la Integridad y el Trabajo de Equipo.

El Fin no justifica los medios.

Pero dentro de lo que es correcto, la Orientación a Resultados es, en mi opinión, la clave del éxito.

jueves, 25 de julio de 2013

Cómo ser un mejor Jugador de Equipo

Las Claves de todo buen jugador de equipo

La mayoría de textos están orientados y cómo formar equipos de alto desempeño, pero poco hablan sobre cómo YO puedo ser un mejor jugador en un equipo

En la publicación anterior "Ponte en Ruta para el Éxito" comentamos que para tener éxito en tu empresa, debías encarrilarte. La clave era ver al jefe directo como tu cliente más importante y alinearte con sus expectativas y necesidades.

Asimismo, vimos que para poder tener éxito uno debía enfocarse en desarrollar 5 competencias, que a las empresas les encantan.

Una de ellas es volverte un buen jugador de equipo.

Cómo ser un buen jugador de equipo

El Fútbol Americano es uno de los juegos que mejor
representa el concepto de TRABAJO EN EQUIPO
Como mencionaba en la introducción, la mayor parte de la literatura habla de claves y recetas para formar y armar equipos de alto desempeño.

Yo creo que más importante que esto, es saber cómo transformarse en un miembro de equipo capaz de sumar.

Lo anterior aplica incluso para los jefes. Ellos no solo “forman” equipos. Ellos son parte de un equipo, entonces, antes de dárselas de gurús formadores de equipos, tienen que aterrizar en humildad y aprender a ser parte de un equipo. Poco a poco, en su rol de líderes, ensamblarán uno.

Antes de ver los 7 puntos para volverte un buen jugador de equipo, debes saber que el punto “cero” es que luego de leer este blog deberás caer en una profunda reflexión respecto de los 7 puntos y poco a poco, día a día, comenzar a trabajar en ellos.

Uno a uno, irás mejorando y con el tiempo te volverás un gran jugador de equipo.

Las 7 Claves de un Gran Jugador de Equipo

Valores
El punto de partida, la pieza fundamental de todo gran jugador de equipo está relacionada con sus bases valóricas.

Esto no es filosofía.

Los equipos necesitan gente correcta, gente derecha.

Los equipos requieren de personas en las que puedan confiar, ya que saben distinguir entre lo que está bien y lo que está mal.

Por eso, lo primero que debes saber es que nunca podrás ser un jugador de equipo y por lo tanto, nunca podrás gustarle a una empresa y, por lo tanto difícilmente serás alguien exitoso, si es que tus principios y aquello de lo que estás hecho no es bueno.

¿Cómo saber si hago o no lo correcto?

Para mí es algo muy sencillo. Cuando estés a punto de tomar una decisión y tienes la duda de si estás haciendo lo correcto o no, pregúntate: ¿si mi hijo me viera, qué pensaría de mí?

Exigencia
Todo equipo necesita de gente que se esfuerce al máximo y trate de dar todo de sí mismo. Cuando yo pienso en exigencia, se me vienen inmediatamente a la cabeza muchos de los mejores deportistas del mundo. Por ejemplo, Rafael Nadal (aunque el tenis no es un deporte de equipo) representa para mí la exigencia hecha ser humano.
Este muchacho ha ganado prácticamente todo en términos deportivos (más de 60 títulos, 12 grand slams, medalla de oro olímpica) y económicos (más de 60 millones de dólares) y sigue entrenando como si fuera un juvenil y sigue tratando de ganar todo a su paso.

Nosotros debemos ser iguales a él si queremos ser exitosos en nuestras carreras. Estudia, trabaja duro, propón mejoras, pero sobretodo, esfuérzate siempre por ser mejor profesional y mejor persona.

No egoísmo
“No existe ‘YO’ en un equipo”
Me encanta este video. Míralo aquí: http://www.youtube.com/watch?v=QMK7B6Prtug 

Para mí representa exactamente este principio. 
La capacidad de anteponer las necesidades de tu equipo a las tuyas mismas, aunque otros se lleven las palmas y la gloria, es la clave para triunfar como jugador de equipo.

¿Sabes qué? Si tu fin es el equipo, el reconocimiento llegará por sí solo, pero no debe ser tu fin. Tu fin es el éxito de tu equipo.

Comunicación Asertiva
Toda persona que quiera destacar como profesional y como jugador de equipo debe aprender, tarde o temprano a comunicarse de manera asertiva.
Las personas asertivas conectan con los demás, transmiten correctamente los mensajes y al final obtienen mejores resultados.

Recuerda, el 7% de la comunicación son las palabras, el 38% es el tono de voz y el 55% restante es tu lenguaje corporal.

Por eso, si no te entrenas y no aprendes a comunicarte correctamente, no podrás tener éxito.

Entusiasmo
En todo equipo se necesita gente que demuestre pasión por su trabajo y que le ponga garra y corazón a lo que hace.

Es como cuando uno ve un partido de fútbol y, pesen a que aún quedan algunos minutos para empatar, en el equipo que va abajo en el marcador se ven jugadores que ya no corren y dejan de luchar.

Debe ser muy frustrante para sus compañeros jugar con gente poco apasionada que es indiferente a la derrota.

En las empresas ocurre lo mismo. Los equipos que cuentan con gente dedicada, capaz de entregar esfuerzos extraordinarios en circunstancias especiales, son los más motivados y con más probabilidades de éxito. Esta motivación y pasión es contagiosa, cuando los valores del equipo son sólidos.

Conoce más sobre Entusiasmo aquí

Resultados
Si quieres tener éxito en la vida, debes saber trabajar en equipo, pero debes ser una persona orientada a resultados, de manera tal que tu equipo sea un equipo que también los consigue.

Los equipos que no tienen resultados se terminan resquebrajando y terminan fracasando.

Los resultados son el alimento de los equipos y se requiere gente enfocada y decidida para alcanzar resultados. La clave es entender tu rol en el equipo, tu aporte individual y tener muy claras tus metas personales y las del equipo, de manera tal que puedas arrasar con ellas.

Lee aquí cómo transformarte en alguien orientado a resultados.

Armonía
La armonía es la amalgama que une los demás conceptos. Las personas deben llevarse bien para poder afianzarse como equipo. Los valores compartidos, la admiración mutua, el espíritu de lucha, la obtención a resultados y todo lo bueno de un equipo necesita de buenas relaciones entre sus individuos para poder triunfar.

Ojo: Los conflictos internos se van a dar siempre. Los individuos ganadores tienen ideas y tienen posiciones críticas, por lo que la discusión es natural en los mejores equipos. Sin embargo, dicha armonía ayuda a que las discusiones se canalicen correctamente y sumen valor, logrando que los conflictos se resuelvan rápida y efectivamente.

En conclusión, te invito a reflexionar respecto de estos 7 elementos.

Califícate del 1 al 7 en cada uno de estos aspectos y descubre qué tan buen jugador de equipo eres.

Sé objetivo y justo. Luego, elige un concepto y empieza a trabajar en ti mismo para alcanzar los 7 puntos. Verás cómo, rápidamente, irás volviéndote en un mejor jugador de equipo.

Yo puedo mejorar, pero mi equipo sigue siendo muy malo
Lo primero que puedes hacer es recomendarles este blog (Ja!)

Bromas a parte – aunque lo digo en serio – tú debes recordar que estos 7 conceptos buscan que TÚ seas un mejor jugador de equipo. Paradójicamente, por ahora debes enfocarte en mejorar tú mismo. Cuando seas lo suficientemente bueno, estarás en condiciones de ayudar al resto, pero por ahora, me interesa que TÚ te vuelvas una persona de éxito.