lunes, 3 de junio de 2013

Trazando mi Ruta al Éxito - Parte I

La Definición de Éxito


Decíamos en la publicación anterior "Cómo tener Éxito en la Vida" que el primer paso para poder transformarnos en personas exitosas es definir claramente qué significa SER EXITOSO.

Al definir qué significa para uno ser exitoso, lo que está haciendo es trazarse metas. Las metas son fundamentales para tener éxito, porque sin ellas, no sabríamos si lo logramos o no.

Imagínate que decides emprender un viaje. Estás en tu casa, preparas una maleta y luego tomas un taxi, te vas al aeropuerto y…..¿y de allí? ¿qué?...tomas un avión….¿qué avión?...además, ¿qué pusiste en tu maleta, ¿ropa de invierno o de verano?...¿mudas para cuántos días?...

Creo que he graficado mi punto. Si no sabes hacia dónde vas, ¿cómo llegas?

Yo NUNCA podré ser exitoso, si es que no defino QUÉ SIGNIFICA PARA MÍ LA PALABRA “ÉXITO”

Aquí vienen tres conceptos que son clave.
  1. La definición de Éxito es algo totalmente personal: mis metas, aquellas que me harán una persona exitosa, pueden ser muy diferentes de las tuyas, de las del vecino, incluso de las de mi hermano gemelo! Además, el éxito de los demás es absolutamente irrelevante.
  2. El Éxito no solo se relaciona a temas profesionales. Soy exitoso si tengo una posición de gerente o si gano tanto dinero. Esta es una visión limitada y errada del éxito. Las personas tenemos más dimensiones, por eso yo sugiero trazar el éxito en 3 frentes:
    • Profesional: Vinculado con nuestro trabajo, nuestra carrera profesional, nuestro conocimiento técnico laboral, etc.
    • Personal: Vinculado a nuestras aficiones, nuestra mente, nuestros gustos o aquel aprendizaje que no es profesional
    • Familiar: Vinculado a nuestras familias y nuestro entorno cercano.
  3. El Éxito se come de a poquitos. Es importante trabajar con diferentes horizontes de tiempo, en los cuales uno va logrando sus grandes metas paso a paso, por lo tanto ser Exitoso no es un destino, sino una forma de vida.


Me gustaría contarte tres historias


Juan es una persona que trabajó conmigo hace algún tiempo y una vez me contó una historia inspiradora que quisiera compartir.

Juan nació con un problema físico en los pies. No era nada muy grave, solo una leve malformación en el pie que, sumada a un problema de debilidad en el arco, le hacían caminar de una manera poco “normal”.

El tema no era tan evidente como para ser víctima de bullying en el colegio, pero sí como para impedirle correr con propiedad.

“Era sumamente frustrante”, me contó aquella vez. “Yo siempre he sido un fanático ferviente de los deportes, especialmente del fútbol y, lamentablemente, debido a este problema me veía complicado en las clases de Deportes.”

“Cada vez que tocaban las sesiones de atletismo, se armaban los diferentes grupos de competencia. Los 5 más rápidos, los 5 siguientes y así hasta que se llegaba a los 5 más lentos. Ramiro, Antonio, Ignacio, Gonzalo y yo. Siempre éramos los mismos. Lo peor de todo es que en este grupo yo siempre llegaba cuarto o quinto.”

“Sí, era el PEOR de los peores de mi clase corriendo”

Juan cuenta esta historia, resaltando el hecho de que, a diferencia de los otros cuatro, que odiaban hacer deporte y por lo general se reportaban enfermos, a él le encantaban las clases de deportes. El problema es que todo esto fue menoscabando su autoestima.

Un día, cuando tenía como 10 años de edad, su madre escuchó de un tratamiento especial para este problema. Una terapia física y con plantillas, que duraba cerca de dos años, con sesiones quincenales y decidió llevar a Juan.

El proceso fue largo y tedioso, pero Juan se había propuesto no correr más en el último grupo, él no quería seguir siendo parte de los más lentos.

Luego de un tiempo, un jueves, vinieron las clases de deportes en el colegio. El tema del día: Atletismo.

Se volvieron a armar los grupos de competencia; los TOP 5, los siguientes 5, los siguientes, hasta llegar a los 5 Lentos: Antonio, Gonzalo, Ignacio, Ramiro y Juan, por supuesto.

Arrancó la “tortuguesca carrera” y Juan sintió que Eolo, el Dios del Viento se apoderaba de su cuerpo. Los meses de acondicionamiento físico y el tratamiento para el arco de su pie se dejaron sentir inmediatamente.

Juan ganó la serie, por primera vez en su vida, con relativa comodidad.

“Creo que nunca fui tan feliz en mi vida, como aquel jueves en que se volvieron a formar los grupos de competencia y yo no quedé con los 5 Lentos.”

“Claro, mi tiempo era horroroso en comparación a los 3 chicos de mi clase que estaban en la selección del colegio, pero eso no importaba. Mi objetivo era salir de los Lentos y lo había logrado!”


¿Qué podemos sacar de esta historia?


Lo primero, es la cara de Juan cuando cuenta la cuenta. Es un tema completamente personal para él y lo relata como que hubiera ganado una medalla en las Olimpíadas. Para él es, sin duda, una historia de éxito.

Juan siguió entrenando y llegó a ser suplente en la selección de atletismo de su colegio. Hoy, a sus treinta y pico años, participa en maratones cortas y es muy deportista, pero su orgullo es haber dejado el grupo de los lentos.

Entonces, la definición de Éxito es algo totalmente personal.

Segundo. Es fácil darse cuenta que el dinero no tiene nada que ver con el éxito aquí. La felicidad proviene de lo que hacemos durante 24 horas cada día y no de aquellos 3 minutos a fin de mes, cuando vemos en nuestra cuenta del banco cuánto hemos ganado.

Finalmente, la tercera gran lección que uno puede aprender aquí es que al definir “Éxito”, las metas deben ser razonables, retadoras, pero alcanzables en el corto plazo. El largo plazo se construye paso a paso.

La meta de Juan para ser exitoso no era llegar a la selección. Simplemente, quería salir del Grupo de los Lentos. Luego fueron viniendo metas más altas, pero partió por lo razonable.

Bueno, he decidido terminar este post aquí, pero queda harto pan por rebanar.

La próxima semana seguiremos hablando de cómo definir éxito en las otras dimensiones: profesional y familiar.

Una vez que tengamos eso, entraremos en la planificación!


Llamado a la Acción: 
Mientras tanto, ¿recuerdas una historia similar a la de Juan, pero contigo de protagonista? ¿Quisieras compartirla?

Para la reflexión personal
Intenta trazarte una meta, en lo personal, que te haga sentir exitoso el 31 de Diciembre de este año


Te espero el próximo lunes y te contaré cuál es la meta personal que yo tengo para el 31 de Diciembre de 2013.

Un abrazo grande

Esteban


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